Riesgo de la llegada de la oruga procesionaria

La llegada de la primavera suele traer consigo la llegada de la llamada oruga procesionaria formando largas cadenas/líneas que atraviesan aceras y jardines. Habitualmente se encuentran en las zonas donde hay pinos, aunque la precaución no debemos reducirla únicamente a estos espacios ya que se pueden desplazar a otros lugares más o menos cercanos a estas zonas.

Estas orugas disponen de cientos de miles de pelos urticantes, los cuales, son lanzados como dardos envenenados cuando se sienten amenazadas ante el contacto o cercanía nuestra o de nuestra mascota, produciéndola urticarias y alergias que puede llevar a su muerte por inflamación de las vías respiratorias.

Los síntomas de haber olisqueado o lamido una de estas orugas pueden detectarse a través de señales de nuestra macota como:

  • Salivar en exceso
  • Tratar de rascarse la boca
  • Lengua inflamada
  • Cabeza inflamada

Por seguridad, si tu mascota presenta alguno(s) de estos síntomas y nos encontramos en época propicia de salida de estas orugas, no dudes en acudir al veterinario lo antes posible, pues es vital su detección y tratamiento lo antes posible.